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Homenaje a Sara Montiel

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EL FIM 2013 va a tributar un merecido homenaje a la ‚ÄėGigante Universal‚Äô de Campo de Criptana, Sara Montiel.

MARIA ANTONIA ABAD TUVO UN SUE√ĎO

sara4Contaba nuestra querida Sara en innumerables ocasiones que en sus a√Īos de infancia, en su querido pueblo natal, Campo de Criptana, en esos a√Īos dif√≠ciles de dureza indescriptible, rondando ya la guerra civil, le venia siempre a la mente aquella familia humilde en la que naci√≥. Su padre, ga√Ī√°n del campo trabajaba de sol a sol para llevar el poco jornal a la casa; y se llevaba por aquel entonces en este y otros pueblos recios de la Mancha, denominar a los due√Īos de las fincas para los que trabajaban los valientes hombres del lugar: ‚Äúamos‚ÄĚ. ‚Äúvoy anca el amo‚ÄĚ, se sol√≠a decir.

Esto es algo que Sara nunca soport√≥, es mas, es algo que marc√≥ decididamente a la peque√Īa Antonia para toda su vida. Es entonces donde se marco un reto; tuvo el sue√Īo de llegar a ganarse la vida sin tener que llamar ‚Äújam√°s‚ÄĚ, a nadie en toda su vida, fuera esta larga o corta, ‚Äúamo‚ÄĚ, por el sencillo motivo de trabajar para el.

Desde peque√Īita ya con cinco o seis a√Īos, le gustaba ejercer de artista. Era una ni√Īa preciosa: ‚Äúla mu√Īeca‚ÄĚ, le llamaban y con una gracia innata y una chispa ingeniosa para todo lo que fuera actuar. Se reun√≠an en casa, su hermana √Āngeles, sus amigas como Nati o Fina, y ella misma a descolgar cortinas y ponerlas como tel√≥n y realizar los primeros pinitos en el mundo de la far√°ndula; ella siempre como total protagonista e incluso como directora de escena por supuesto.

Justo antes de estallar la guerra, por motivos de una enfermedad de Isidoro, su padre; partieron a mejores climas, y el camino les llev√≥ a Orihuela, donde culmino su infancia, estudi√≥ con sus monjas (como le gustaba recordar); y una semana santa cuando apenas contaba 13 a√Īos, la animaron a cantar una saeta a la imagen del cristo; y como pre√°mbulo de su sue√Īo, resultaron ser espectadores suyos varios productores y redactores de una revista y de cine. Autom√°ticamente buscaron a la ni√Īa y despu√©s de hablar con la madre, partieron para Madrid a ‚Äúbuscarse la vida‚ÄĚ. El sue√Īo se iba comenzando a tejer. Ya en Madrid, la ni√Īa Antonia se present√≥ a un concurso de artistas que se desarrollaba en el parque del retiro; y como no, la ni√Īa lo gan√≥; y fue portada de una de las revistas mas importantes. A partir de aqu√≠ el sue√Īo fue desarroll√°ndose muy r√°pido, la ni√Īa de la revista pronto fue llamada para realizar la prueba para una pel√≠cula; y tras esa prueba,¬† llev√≥ la pel√≠cula a cabo, y tras ella otra, y otra, y otra y otra mas‚Ķ‚Ķ

Pero el sue√Īo no avanzaba, no llegaba a mas, comenzaba a no parecerse mucho al imaginado. March√≥ junto a su inseparable progenitora a la tierra prometida, a M√©xico. En Espa√Īa eran tiempos dif√≠ciles, de posguerra, se hacia cine si, pero el esplendor estaba en otros lugares, y hacia ellos viaj√≥. Durante su estancia en el pa√≠s azteca, realiz√≥ gran numero de pel√≠culas y se convirti√≥ en toda una estrella que casi lleg√≥ a eclipsar a la enorme Mar√≠a F√©lix. All√≠ conoci√≥ a todo el acerbo cultural mas inconmensurable, all√≠ le dedicaron versos inmortales como los de Le√≥n Felipe, o Pablo Neruda. All√≠ fue tal su impacto que no fue ajeno a los productores √°vidos de nuevas caras para convertirlas en nuevas grandes estrellas al otro lado de la frontera, en la Meca del cine; en Hollywood.

Si, por supuesto, el sue√Īo segu√≠a, y si; lleg√≥ a Hollywood. Y si; fue la primera espa√Īola en hacerlo, despu√©s ha habido mas, por supuesto, pero no es lo mismo; ella trabajo solo en tres pel√≠culas √≠ntegramente producidas en Hollywood, pero se rodeo y trabaj√≥ junto a los mas grandes de la historia del cine: Gary Cooper; Burt Lancaster; Joan Fontaine, Vincent Price, Charles Bronson, Marlon Brando, James Dean, Liz Taylor, Marilyn Monroe, y un largo etc. Y dirigida por tres de los grandes de todos

los tiempos: Aldrich; Fuller y sobre todo Anthony Mann, que acabar√≠a conquistado y desposado con ella. Le ofrecieron entonces ‚Äútodo‚ÄĚ lo que se puede ofrecer, un contrato con United Artist, y Warner Brothers, como actriz exclusiva, pero el sue√Īo comenzaba a no ser totalmente el imaginado; comenzaba a no encandilar, a no gustar a Antonia. Todos los papeles que llegaban eran de india, o hispana expatriada, mientras que los papeles mas exquisitos eran ofrecidos a las norteamericanas nativas. Es entonces cuando en el a√Īo 57 es llamada por un amigo de aquellos que le dio una de sus primeras oportunidades en Locura de Amor. Era Juan de Ordu√Īa y quer√≠a hablar con ella para tratar sobre un proyecto para el que no hab√≠a mucho presupuesto pero que solo llevar√≠a a cabo si ella acced√≠a a realizar el papel principal. Enseguida marcho para Madrid y sin pensarlo dijo que si a este proyecto; que no era otro que la historia del Cupl√© a trav√©s de una protagonista reina del g√©nero; adem√°s la falta de presupuesto la llev√≥ a cantar todas las canciones de la pel√≠cula y grabarlas en un LP. Este ¬ī‚ÄĚs√≠‚ÄĚ, seria el principio del sue√Īo real de Antonia; y no Hollywood, al que ella renuncio con todo lo que podr√≠a conllevar.

Al igual que la Mar√≠a Luj√°n de El Ultimo Cupl√©, a partir de este 1957; Sara Montiel se convirti√≥ en una de las mayores estrellas del cine y la canci√≥n a nivel mundial. Sus pel√≠culas reventaban las taquillas. Las grandes avenidas de las ciudades se paralizaban en sus estrenos. Encontr√≥ la horma de su personaje; Antonia por fin encontr√≥ a Sara Montiel; y Sara Montiel se convirti√≥ en la diva de las divas; a partir de este momento realiz√≥ una pel√≠cula tras otra, algunos a√Īos dos, compaginadas con sus respectivas grabaciones discogr√°ficas.

A todo esto, Antonia jam√°s olvid√≥ su tierra natal; su pueblo del alma; su Campo de Criptana. Aunque su pueblo si que la olvid√≥ un poco. Eran quiz√° momentos demasiado reprimidos para reconocer la estrella en la que se hab√≠a convertido esta ni√Īa de Isidoro Abad ‚Äúel Duerme‚ÄĚ; ella siempre recordaba su mote. Recordaba tambi√©n con tristeza que esos a√Īos cincuenta y sesenta no era muy bien recibida en el pueblo, el cual recordaba triste y un poco anquilosado en el pasado. Aunque lo visitaba a menudo privadamente para ver a su familia, o a sus primas, sobre todo su querida Manuela. O pasaba alg√ļn que otro d√≠a en casa de Enrique Alarc√≥n. Pero siempre se trataba de estancias muy cortas, segu√≠a con ese vago pero mal recuerdo del pueblo de los ‚Äúamos‚ÄĚ de su padre. Tampoco ayudaba mucho que cuando se le reconoc√≠a su trabajo en todo el mundo; y sitios como su pueblo de adopci√≥n Orihuela le hacia un gran homenaje reconoci√©ndola como hija Adoptiva; su pueblo segu√≠a sin reaccionar.

Su carrera sigui√≥ imparable, a principios de los a√Īos 70 del siglo pasado, este pa√≠s dio un cambio importante; la dictadura se dilu√≠a, y eran a√Īos en los que el cine pasaba a ser en muchos de los casos un alocado desahogo para los tab√ļes del sexo reprimidos durante d√©cadas; lo que desemboc√≥ en bodrios donde seg√ļn Sara: (una entraba a la cocina vestida como una reina; y al siguiente plano sal√≠a con las tetas al aire sin ninguna explicaci√≥n coherente). Este comienzo del cine del ‚Äúdestape‚ÄĚ fue el final de la carrera cinematogr√°fica de Sara Montiel. Pero no el final de su carrera de estrella, a partir de ese momento comenz√≥ a mostrarse en vivo a sus fans en espect√°culos meticulosamente preparados para ensalzar su figura ya m√≠tica. Comenzaba mas que nunca la carrera de SARITISIMA; nombre que le puso su gran amigo Terenci Moix y que no puede describir mejor al personaje.

Sara era as√≠ Superlativa; Excesiva; Barroca; Diva. Y no dejo de serlo en ning√ļn momento de su vida. Permaneci√≥ si√©ndolo hasta el final. La gente que hemos tenido la suerte de conocerla mas o menos a fondo y en la intimidad lo sabemos; era todo eso, pero tambi√©n era intima, acogedora, amiga de sus amigos, divertida‚Ķ.

A finales de los a√Īos 70 tambi√©n su pueblo por fin se acord√≥ de ella, y ya en los a√Īos ochenta, un homenaje comenz√≥ a hacerle justicia; se coloc√≥ una placa en su casa natal. Mas adelante una calle llev√≥ su nombre; fue reconocida como hija predilecta. Por medio de su pueblo tambi√©n le fue concedida la medalla de Castilla la Mancha; o la medalla de Oro al Merito en el Trabajo.

Tiene todos los galardones posibles que una actriz¬† puede ostentar; festivales como Berl√≠n; Venecia, Cannes, Huelva; Miami; M√°laga o San Sebastian le rindieron homenaje; la academia de cine Espa√Īol le otorg√≥ su m√°ximo galard√≥n co la medalla de oro. La academia de Hollywood por mano de Burt Lancaster le entreg√≥ el √Āguila de Oro.

En una de las ultimas visitas privadas que Antonia tuvo junto a varios amigos entre los que me honro; pas√≥ mas de dos semanas en su pueblo. (jam√°s hab√≠a pasado tanto tiempo aqu√≠); visitamos con ella todos los pueblos vecinos, por supuesto¬† todos los rincones de Criptana, viajamos con ella a visitar a primas que no ve√≠a desde hacia a√Īos; por ejemplo a Vicenta en Cinco Casas; me impresion√≥ que en todos los casos casi sabia llegar a sus casas; y al llegar hablaba con ellos como si los hubiera visto el d√≠a anterior. Uno de los √ļltimos d√≠as de su estancia en Criptana; paseando junto a ella por la sierra de los molinos; se par√≥; estuvo un largo tiempo viendo atardecer en la lejan√≠a de ese mar de la Mancha; y al final pronuncio una frase que se quedo grabada en lo mas profundo de mi mente y mi coraz√≥n: (Chicos; que hermoso es todo esto‚Ķ..). Al poco tiempo nos hemos dado cuenta que aquel viaje de retorno a la ra√≠z; a la tierra; fue su despedida. Volvi√≥ por supuesto despu√©s a Criptana, pero de un modo mas superficial si cabe. Siempre amo a su pueblo; a su Mancha; con el tiempo los resquemores del pasado se olvidaron, y por supuesto su pueblo tambi√©n la amo a ella, y lo sigue haciendo. Como dec√≠an los viejos azulejos sobre el dintel de la puerta del molino Culebro que alberga su museo; ser√° nuestra eterna musa.

Se nos fue un lunes abrile√Īo, como reza la canci√≥n del Relicario; un 8 de abril, casi un mes despu√©s de cumplir los 85 a√Īos. Despu√©s de dejarnos un legado irrepetible que quedara para la historia como la artista mas grande que jam√°s ha dado este lugar. A los que amamos tambi√©n a Antonia, nos dejo su recuerdo, su amistad, su energ√≠a irrepetible; y sobre todo la certeza de que‚Ķ

MARIA ANTONIA ABAD TUVO UN SUE√ĎO, SER¬† SARA MONTIEL; LA ESTRELLA MAS IMPONENTE QUE HA DADO CRIPTANA, LA MANCHA Y ESPA√ĎA‚Ķ¬†
……… Y LO CUMPLIO. 

Mariano – Revista Albaic√≠n Criptano n¬ļ9

Sara Montiel recibe emocionada el t√≠tulo de ‚ÄúGigante universal‚ÄĚ en su pueblo, Campo de Criptana (29 de marzo de 2008)


sara5‚ÄúLa mejor actriz de habla hispana‚ÄĚ agradece el cari√Īo de su pueblo y asegura que es el premio m√°s importante que le han concedido

La actriz y cantante criptanense, Sara Montiel, ha recibido emocionada, en la emblem√°tica Sierra de los Molinos, el t√≠tulo de ‚ÄúGigante universal‚ÄĚ, concedido por el Ayuntamiento de Campo de Criptana y que le ha sido entregado por el alcalde, Santiago Lucas-Torres.

Sara Montiel reconoci√≥, entre l√°grimas de emoci√≥n, que ‚Äúeste el premio m√°s importante de cuantos he recibido‚ÄĚ y agradeci√≥ ‚Äúel cari√Īo que me demuestra siempre Campo de Criptana‚ÄĚ, en el multitudinario homenaje que le ha tributado su pueblo. Un acto celebrado en el lugar quijotesco por antonomasia, entre los gigantes que inspiraron a Cervantes para narrar la aventura m√°s famosa de la literatura universal y cuyos molinos son, en innumerables ocasiones, la imagen representativa de Espa√Īa en el mundo.

El alcalde criptanense precis√≥ que ‚Äúeste es un merecido y sincero homenaje del pueblo de Campo de Criptana a su musa m√°s internacional, a la mejor actriz de habla hispana de todos los tiempos, a la primera persona espa√Īola que conquist√≥ Hollywood‚ÄĚ, a√Īadiendo que ‚Äúdel mismo modo que no puede existir un marco literario, hist√≥rico y manchego m√°s caracter√≠stico para celebrar este homenaje, tampoco podemos tener una persona que m√°s lo merezca, como es el caso de este mito, de esta leyenda, que tenemos la fortuna de tener entre nosotros y por muchos a√Īos‚ÄĚ.

Santiago Lucas-Torres reiter√≥ que Sara Montiel ‚Äúes una de las principales culpables de la mejor marca tur√≠stica posible que puede definir a este pueblo: ‚ÄėTierra de Gigantes‚Äô‚ÄĚ.

En este sentido, el alcalde subray√≥ que el Ayuntamiento y los criptanenses ‚Äúestamos embarcados en el proyecto m√°s importante de conservaci√≥n, restauraci√≥n y promoci√≥n de nuestras principales se√Īas de identidad‚ÄĚ, el Plan tur√≠stico ‚ÄúTierra de Gigantes‚ÄĚ, para lo que Sara Montiel, quien ‚Äúsiempre se ha mostrado orgullosa de ser y decir que es de Campo de Criptana nos ha abierto muchas puertas a nivel nacional e internacional‚ÄĚ.

Este proyecto contempla la restauración de los molinos de viento, entre los que se encuentra el molino Culebro, también conocido como el de Sara Montiel, convertido en un museo dedicado a la musa criptanense, que tras su restauración cuenta también desde hoy con la apertura de su planta superior y nuevos enseres que Sara Montiel ha cedido, y que utilizó en sus películas más famosas y actuaciones más renombradas.

El homenaje rendido a Sara Montiel también ha contemplado el descubrimiento de una estatua suya en la Plaza del Pozo Hondo, al término de la avenida que lleva su nombre; así como el descubrimiento de una placa conmemorativa en la casa donde nació Sara Montiel en Campo de Criptana.

Por √ļltimo, Santiago Lucas-Torres puso a Sara Montiel, por sus √©xitos cinematogr√°ficos y musicales obtenidos, como ejemplo de la tenacidad de los criptanenses, ‚Äúque no paramos hasta conseguir lo que nos proponemos‚ÄĚ y, en este caso, ‚Äúla empresa com√ļn que compartimos todos los criptanenses es obtener la declaraci√≥n del gran patrimonio hist√≥rico-art√≠stico que atesora Campo de Criptana en su Sierra de los Molinos y Barrio del Albaic√≠n como Patrimonio de la Humanidad‚ÄĚ.

Campo de Criptana, 29 de marzo de 2008

Organiza: Ayuntamiento de Campo de Criptana y AIE Sociedad de Artistas e Intérpretes